ENTREVISTA

Por - CNEC
22-12-19 23:58

2020: austeridad y ahorro, pero con impulso a la inversión pública

Fernando López Macari. Licenciado en Contaduría Pública y estudios en Administración de Negocios Estratégicos en Boston University y certificado en Estrategias de Inversión y Administración de Portafolios por The Wharton School of University of Pennsylvania. Es fundador de Grupo Esfera, empresa de servicios profesionales que se especializa en consultoría de gestión y estrategia financiera. Fue Consejero de Coparmex, donde dirigió el Comité de Jóvenes Empresarios y por una década ha sido parte del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), del cual fue elegido su presidente nacional en 2018, cargo que le fue refrendado en 2019.

 

El Paquete Económico 2020 es el primero diseñado íntegramente por la administración del presidente López Obrador y, ante ello, se espera continuar con la política de austeridad. Sin embargo, se hace necesario el impulso de la inversión pública para poder alcanzar el crecimiento económico previsto.

 

Licenciado López Macari, una vez aprobado el Paquete Económico 2020, ¿podría decirnos cuál es su primera lectura acerca de éste?

Mi primera lectura es que su aprobación le da certeza al momento económico que vive el país. Lo primero que hay que reconocer es, justamente, su aprobación, la cuál se dio en medio de un entorno que no fue amistoso para el poder Legislativo, atravesando bloqueos y otros intentos de impedimento para poder sesionar pero que, sin embargo, logró entablar una sede alterna y así cumplir con su responsabilidad, esa fue una muy buena señal.

La segunda buena señal del paquete es que se sigue ciñendo a los compromisos de no más deuda, de no incrementarla, y que se sigue estableciendo el compromiso de superávit primario, que son dos vertientes que conllevan a una disciplina fiscal que, creemos, es importante para darle certeza a las finanzas públicas. Eso es un lado muy positivo.

Por la parte de las áreas de oportunidad, lo que vemos es que se seguirán privilegiando programas de asistencia social sacrificando la inversión del Estado, la inversión en infraestructura, principalmente la inversión pública, que estuvo estancada durante 2019. De alguna u otra manera la inversión privada siguió con su dinámica, pero la que vivió una caída importante fue la inversión pública, ahí hay una área de oportunidad que debe impulsar a más programas de financiamiento para la infraestructura.

Otra área de oportunidad es el manejo de las finanzas públicas con base en la austeridad, porque si bien se han tenido efectos económicos de ahorros interesantes, habría que cuidar que éstos no sean ahorros malentendidos a partir de dejar de realizar funciones o de otorgar servicios que brinda el Gobierno Federal a los ciudadanos, y eso también afecta a los estados, que están viviendo recortes presupuestales severos. Lo que habría que analizarse es el costo/beneficio de esos recortes en términos de seguridad, de salud, educación, etc., servicios cuya falta o mal funcionamiento golpea directamente a los ciudadanos.

 

¿Cree que con estas iniciativas de ahorro puede haber crecimiento económico en el país? Porque una cosa es ahorrar y otra diferente crecer.

Vamos a lograr un crecimiento económico en el 2020, de eso no me cabe la menor duda, y lo vamos a lograr por circunstancias probablemente independientes al Paquete Económico y al Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF). En primera instancia, el año 2020 es bisiesto, y en año bisiesto se tienen más días productivos y eso está comprobado que puede aportar hasta 250 puntos base al crecimiento económico. En segundo lugar creemos que pudiera darse pronto la aprobación del nuevo Tratado de Libre Comercio (T-MEC) y la recuperación de Pemex, escenarios que pudieran dar paso a inversiones que hasta hoy habían sido frenadas por la incertidumbre sobre cuáles serían las reglas que cambiarían y cuáles las que subsistirán.

El tercer escenario que vemos positivo para el 2020 es la posible reactivación de algunos pozos petroleros que en su momento fueron cerrados por la anterior administración federal, porque el precio del petróleo por barril de la mezcla mexicana estaba por debajo del costo de extracción de esos pozos. Hoy, al haberse regularizado ya los precios del petróleo, podrían reactivarse haciéndolos rentables por el simple hecho de que el precio del barril de petróleo ahora ya está por encima del precio de extracción.

 

¿No considera que dependemos demasiado del T-MEC? ¿No tendríamos que buscar una estrategia económica alterna?

Yo creo que la apuesta al T-MEC es una jugada certera, apostándole al mercado del cual, en primera instancia, somos vecinos. La economía estadunidense da el 24.5 % del PIB global, es un cuarto de toda la economía del mundo, y de 31 estados de los EU, México es el principal –o uno de los tres primeros– receptor de sus exportaciones, apostarle al Tratado hace todo el sentido en el corto plazo.

Ahora bien, en el largo plazo, lo que es importante para México es diversificar los canales de comercialización de sus productos, tanto en importaciones como en exportaciones, porque está demostrado que así como es una fortaleza ser vecinos de los EU, en ciertas circunstancias también puede ser una debilidad.

Esto nos llevaría a la necesidad de abrir en un futuro nuevos canales con mercados como el asiático y el europeo, principalmente, y a través de ellos lograr balancear la dependencia que ahora se tiene con Estados Unidos. Claro que debe de haber precaución, sobre todo con su actual gobierno, porque ya vemos cómo otros países que le han apostado a relaciones comerciales con Asia, hoy están recibiendo castigos del presidente Trump a través de severas imposiciones arancelarias y México no estaría exento.

 

Luego del primer año de gobierno del presidente López Obrador marcado por la incertidumbre entre los inversionistas, ¿cree que ya se superó esa vacilación para reactivar la inversión privada, tanto nacional como extranjera?

El efecto de choque que hubo en el primer año del actual presidente es un efecto que también se dio en administraciones anteriores, no tan profundo, pero sucedió con los expresidentes Fox, Calderón y Peña Nieto: el primer año de gobierno en los tres sexenios, fue de bajo crecimiento económico. Lo que no esperábamos en esta administración, era que le economía tardara tanto tiempo en recuperarse, porque hoy mismo no vemos signos de recuperación, hemos tenido que reajustar los índices a la baja constantemente.

Lo que vemos es un 2020 con mayor dinamismo económico, donde esperamos que se den las condiciones de certidumbre –básicamente por la firma del T-MEC, como mencionamos. Existen también los compromisos de finanzas públicas del presidente López Obrador, por lo que podríamos tener una mayor inversión, porque es imposible frenar los planes de inversión por tanto tiempo, el dinero necesita encontrar un destino, las inversiones necesitan detonarse. Lo que prevemos para el siguiente año es una recuperación de la inversión fija neta.

 

Tomando en cuenta que en 2019 el crecimiento del PIB se estuvo reajustando a la baja, ¿cuál cree que sea el comportamiento que podemos esperar de éste para el 2020?

Sin duda va a haber un crecimiento. Nuestra perspectiva para el 2020 en términos del PIB lo tenemos hoy en 1.10 % de crecimiento, con una inflación que esperamos estará controlada cerca de los 3.5 % y una tasa de interés cercana al 6.75 % para finales del 2020. También esperamos cierta estabilidad en el tipo de cambio, que no creemos se vaya a disparar más allá de los 20.50 pesos por dólar.

 

Entonces, el fantasma de la recesión del que se habló, ¿no es un escenario?

Siempre es un escenario, pero cuando hablamos de recesión o no con estas tasas de crecimiento, la realidad es que estamos hablando netamente de un tecnicismo. No podemos encajonarnos en la discusión sobre si estamos o no en recesión cuando tenemos en una tasa de crecimiento del 0.1 %, llamémosla como la llamemos, no hay crecimiento.

Más allá de eso creemos que es importante estar a atentos a las perspectivas globales, el mundo en general está viviendo una desaceleración económica y 2020 no será un año de excepción. Estados Unidos pasa por un buen momento, pero hay desaceleración económica en China y en los principales países de la Unión Europea, esto va a tener el efecto de una desaceleración general del entorno global

 

Hablando de la población en general, la que recibe un salario mensual ¿Cómo explicarle que la economía está fluyendo, que es sana, y decirle qué esperar para el 2020?

Esa gente es la que hoy por hoy más está sintiendo los efectos de tener mayores ingresos de los que tenía antes. De hecho, se está dando por factores muy específicos. El primero de ellos es el incremento del salario mínimo, el cual llevó de manera obligada más dinero directamente a los bolsillos de los trabajadores; el segundo es el efecto inmediato de los diversos programas de apoyo social que el presidente López Obrador llevó directamente hasta la población; y, el tercero, podría decir que son las remesas, que han ido en aumento. Todos estos factores han generado una mayor sensación de bienestar y capacidad económica en la población base que se ha visto reflejada en el consumo, donde vemos datos de consumo mayores a lo esperado, lo que igualmente se ha expresado en las encuestas de confianza del consumidor.

A largo plazo, lo que podría decirse, es que si este efecto no viene acompañado de empleo, servicios de salud, educación, infraestructura básica, energía, agua, servicios públicos, etcétera; va a ser muy difícil sostener este momento de confianza de la población y su sensación de bienestar, y ahora es un hecho que no se están privilegiando estas inversiones.

 

Lic. López Macari, ¿cuál sería su reflexión final sobre la perspectiva económica para el 2020?

Que México es nuestro país, nuestro hogar. Si los empresarios mexicanos no creemos en México, ¿quién va a creer en él? Nuestro país está lejos de vivir una situación desafortunada como la que se vive en Venezuela, en Ecuador, estamos lejos de eso. Tenemos un banco central con autonomía, hay reservas, hay líneas de crédito internacionales para situaciones difíciles. México es un país que requiere desasociar el discurso político del discurso económico, porque en la realidad, las razones para invertir en nuestro país están ahí.






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